EL
CEREBRO ADICTO.
En este texto se hablará sobre
las adicciones, como estas afectan tanto a la persona que la padece, a la
familia y al entorno social en el que se desenvuelve, así mismo de las causas
por las cuales uno se puede hacer adicto, y clasificaciones de algunas
sustancias toxicas, el daño que estas ocasionan y como identificar si alguna
persona cercana a nuestro círculo social (amigos, familiares, compañeros de
trabajo, entre otros), padece algún tipo de adicción y como ayudarles.
¿Qué significa Adicción? Es una enfermedad crónica y recurrente del cerebro que se caracteriza por una búsqueda
patológica de la recompensa y/o alivio a través del uso de una sustancia u
otras conductas, ¨La adicción se considera hoy una enfermedad del
cerebro porque las drogas modifican la química, la estructura y el
funcionamiento de ese órgano¨. Señala la doctora María Elena Medina Mora Icaza,
directora del Instituto Nacional de Psiquiatría; "La adicción es una
enfermedad que progresa por etapas", puntualiza el doctor Rubén Baler,
científico de la salud de la Oficina de Políticas Científicas del NIDA. Tomando
en cuenta estas definiciones y puntos de vista nos damos cuenta que la adicción
es una enfermedad que nosotros mismos provocamos con el uso y abuso de
cualquier tipo de sustancia toxica
¿Pero por qué unos se hacen adictos y otros no?
Esto depende mucho del entorno social, aunque también tiene que ver lo
biológico, refiriéndome al historial genético familiar si hubo o hay personas
que tuvieron problemas con la adicción, pero esto no define que uno se haga adicto
por culpa del entorno social o genético, a todos nos afecta de diferente manera
y/o nos asemos adictos a diferentes tipos de drogas, los factores que influyen
para caer en esta situación y posibles soluciones pueden ser los siguientes:
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Factores
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Soluciones
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Conducta agresiva temprana.
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Autocontrol
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Habilidades sociales diferentes.
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Relaciones
positivas
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Ausencia de supervisión de paterna.
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Supervisión
y apoyo paterno
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Compañeros/amigos que abusan de sustancias.
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Información
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Disponibilidad de la droga
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Políticas
contra el uso de drogas
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Pobreza
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Cohesión
comunitaria
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Fuente: National Institute on Drug Abuse.
Los más vulnerables para caer
en una adicción son los adolescentes ya que es una etapa en la cual se suele
tomar decisiones a partir de las decisiones y no del juicio y razonamiento, es
más probable que se abuse de las sustancias. El problema principal es que en
esa etapa de desarrollo el cerebro es más sensible. La adolescencia es una
etapa en la cual se está desarrollando todas las conexiones y exponer el
cerebro a esa edad tiene consecuencias mucho más dañinas. ¿Porque lo hacemos?
En general se comienza a consumir drogas por varias razones.
- Para sentirse bien. La mayoría de las drogas de las que se abusan producen sensación intensa de placer.
- Para sentirse mejor. Algunas personas que sufren de ansiedad social, trastornos relacionados con el estrés y depresión comienzan a abusar de las drogas en un intento por disminuir los sentimientos de angustia.
- Para desempeñarse mejor. Algunas personas sienten presión por aumentar o mejorar químicamente sus capacidades cognitivas o su rendimiento deportivo, lo que puede desempeñar un papel en la experimentación inicial
- La curiosidad y el “porque otros lo hacen.” En este aspecto, los adolescentes son particularmente vulnerables, debido a la fuerte influencia de la presión de sus pares. Los adolescentes son más propensos que los adultos a participar en comportamientos riesgosos o temerarios para impresionar a sus amigos y expresar su independencia de las normas parentales y sociales.
Existen muchos tipos de drogas
dentro de las cuales se pueden clasificar de la siguiente manera: A partir de
la clasificación de la OMS (Organización Mundial de la Salud), podemos hablar
de tres grandes grupos: estimulantes, depresores y alucinógenos.
Son estimulantes las anfetaminas, la cocaína, el
éxtasis y las metilxantinas (cafeína, teofilina, mateína y otros). Estas drogas
alteran el estado mental y estimulan el cerebro y el sistema nervioso central.
El efecto que producen es el de aumentar y acelerar la actividad funcional. La
forma de administración es variada: puede ser mediante ingestión, inyectada por
vía intravenosa o aspirada por mucosas nasales.
Los depresores son los tranquilizantes
(benzodiacepinas), los hipnóticos (barbitúricos y alcoholes), los analgésicos
narcóticos (codeína, morfina, heroína, metadona y otros), los anestésicos
(éter, cloroformo y otros) y los disolventes inhalantes (acetona, tolueno y
otros). Estas sustancias inducen al sueño y a relajar el sistema nervioso y
deprimen o disminuyen la actividad corporal. La administración puede realizarse
por vía intravenosa, oral o fumándolas.
Dentro del grupo de los alucinógenos podemos incluir al LSD (dietilamida del ácido lisérgico), el peyote, la mezcalina, el PCP, y los cannabis: hachís, aceite de hash y marihuana. Estas drogas provocan en el individuo una alienación pasajera de la actividad psíquica, con distorsiones perceptuales y desplazamiento de la imaginación. Producen delirios, alucinaciones y estados de confusión y despersonalización.
Una vez identificado los tipos
de drogas y los grupos en cuales pertenecen cada una de ellas podemos empezar
con un tratamiento, como se mencionó anteriormente, la adicción es una
enfermedad, pero esto no quiere decir que haya una cura para esta, una persona
adicta a cualquier droga o sustancia toxica no se va a curar como cualquier
otra enfermedad, la adicción es crónica e incurable. Así, siempre se
pueden sufrir recaídas. Pero la probabilidad de recuperación es similar a la de
la diabetes y puede controlarse para mejorar la calidad de vida. En
consecuencia, la recaída no debe considerarse como el fracaso del tratamiento;
sólo indica que éste tiene que repetirse. La doctora Medina Mora señala que si
entendemos que la adicción es una enfermedad y que la recaída forma parte de
ella, un tratamiento exitoso no debe medirse sólo por la abstinencia, sino por
la disminución de las recaídas, así como de su gravedad y duración. "Esto
realmente mejora la condición de salud y los periodos de abstinencia
incrementan la esperanza de vida".
Hemos hablado de adicción a
sustancias, pero también tengamos en cuenta que existe otro tipo de adicción
llamado adicción sin sustancias; El
término adicción también se
aplica a las compulsiones que no están relacionadas con el consumo de
sustancias. Por ejemplo, las compras compulsivas, la adicción al sexo (o sexo
compulsivo), el comer en exceso, los problemas con el juego, la adicción al
ejercicio o al deporte y la ciberadicción. En
este tipo de usos comunes, el término adicción
se utiliza para describir una compulsión recurrente en un individuo para
participar en alguna actividad específica, a pesar de las consecuencias
nocivas, según se considere por el propio usuario para su salud individual, el
estado mental o la vida social. Puede haber factores biológicos y psicológicos
que contribuyan a estas adicciones.
Todas las adicciones pueden tener
graves consecuencias para la salud y las relaciones humanas y, por tanto, para
el bienestar personal, familiar y social. Este trastorno afecta varios
circuitos cerebrales. "No solamente el circuito que calcula la
recompensa", dice Rubén Baler, "sino también los relacionados con el
aprendizaje, con la memoria, con el control de emociones, con la toma de
decisiones; son varios circuitos. Todos interactúan entre sí y muestran una
disfunción en el adicto". Asimismo, dependiendo de la sustancia y del
tiempo que se haya empleado, los efectos sobre la salud pueden ir de
enfermedades cardiovasculares, enfisema o cáncer, al desarrollo de trastornos
mentales irreversibles.
Siendo adicto se corre también el
riesgo de sufrir o infligir a otras personas algún daño no intencional, o de
incurrir en actos de violencia o delitos por influencia de las drogas o de la
abstinencia. La doctora Medina Mora señala que "las drogas también son un
problema social con muchas facetas porque tener un adicto en la familia la modifica,
afecta su calidad de vida y tiene un impacto emocional, económico y
social".
Por tanto, el tratamiento debe
definirse según la persona, el tipo de sustancia, el ambiente en que vive y sus
recursos, internos y externos. No se intenta resolver únicamente el problema
bioquímico, sino considerar al individuo y su contexto: su familia y su lugar
de trabajo. En definitiva, se requiere una terapia multidimensional que procure
entrenar nuevamente un cerebro que aprendió algo totalmente anormal, pues la adicción,
en última instancia, es una enfermedad de aprendizaje.
Algunos signos que sugieren
adicción: consumir la droga de manera regular, imposibilidad de dejarla, gastar
en droga más de lo que se tiene, extralimitarse para obtener droga (incluso
robar) y sentir que se necesita la droga para funcionar cotidianamente.
El objetivo de ese texto es
saber identificar, que es una adicción, los factores que influyen para recaer
en la misma, quienes son los más vulnerables, los tipos de drogas y adicciones,
y tener un panorama más grande para tratar de identificar una adicción o buscar
ayuda especializada. Teniendo en cuenta que la adicción es una enfermedad no un
trastorno, problema moral o falta de voluntad, como se consideraba a los que
tenían un problema de adicción. Anterior mente se les trataba como un problema
social y se les castigaba como tal, en vez de recibir un tratamiento para su
enfermedad.
El tema como tal me pareció
importante ya que en la actualidad a veces hay confusión de cómo identificar
una adicción o si estamos abusando de una sustancia, aunque tenemos más
información y posibilidades de investigar sobre el tema, la juventud está muy
desorientada, tiene poco interés de las cosas y la poca información que les
puede llegar a las manos la votamos por que tenemos la idea de saber todo, y no
necesitar ayuda de nadie. Estamos viviendo una etapa o época de aprender por
nuestros propios errores, tenemos una negatividad al adquirir conocimientos por
las demás personas o investigar sobre el tema. El texto está elaborado por una
recopilación de información sustentada por doctores, instituciones
especializadas en adicciones, investigaciones sobre la drogadicción y
sustancias toxicas.
Bibliografía:
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